Nuevos estudios para determinar las causas, la naturaleza, y el tratamiento de la fiebre amarilla / por Juan Copello.
- Date:
- 1870
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Credit: Nuevos estudios para determinar las causas, la naturaleza, y el tratamiento de la fiebre amarilla / por Juan Copello. Source: Wellcome Collection.
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![PKELIMlNAll. rio que consagrase una parte de mi ApMice para ileinostrar su valid^z cientrfica j su efic^cin prdotica. Es por eso que juzcro indispensable pasar en revista cntica las monografias de Gilcrest, de Copland, y de Laroche [que me parecen re- presentar la moderna patologia icterode] no solo para tener 4 la vista todos los materiales de la ciencia, sino para cono- cer la sinistra infiuencia de las ideas y de los mdtodos, y de- mostrar que mi concepto aunque se inspire d U patologia anticrua, no tcme el cotejo de los hechos de la ciencia mo- derna y deriva de un severe estudio de todos ellos. Mi idea patogenica me ha guiado en la discusion de todas las cuestiones prdcticas, discusion que liecha en^ presencia de una grande epid^raia, le d4 cierta autoridad clinica, sien- do notorio que llegd ^ formarse cierta opinion y cierto tra- tamiento uniforme, para el mtiximo ntimero de medicos. Sin embargo, comprendo que no es f^cil dar 4 mi teoria toda la autoridad de la practica, y salvarla de algunas obieciones que alucinan. Unos habr^n que atribu^^an el merito del metodo adoptado al gdnio especial de esta epidemia, y al clima par- ticular de Lima; y por lo mismo, no suponiendolo adaptable d otras epidemias, suponen tambien equivocadas las ideas en que se funda. Otros liabr^n que observando (i la superfi-, cie el mdtodo curativo que resulta de mis ideas, diran que es un ensayo de terapia sintom^tica, desde que no propongo medio alguno directo para neutralizar la causa sdptica. Y todos concluir4n: que no pudiendo juzgarse, ni los m^todos di- versos con que se ha curado, ni los resultados estadisticos por ser diversa la intensidad del mal en las epidemias diver- sas, este terrible proteo no admite patog^nia segura ni ra- cional tratamiento, y estd condenado a, un pobre 6 incierto empirismo, y it una triste terapia sintomdtica. Seria, pues, incomplete y estdril mi trabajo critico y pa- tog^nico, si en el ap^ndice que le preparo no demostrase que en el plan terapeutico que resulta de mi concepto patog(^- nico hay sintdxis y unidad en elfin; aunque haya variedad en los medios; que se adapta todas las condiciones eventua- les de la prdctica, y concilia los hechos en apariencia con- tradictories de la erudicion clinica; que la idea vitalista es la sola quopuede guiarnos en los lances dificiles de la practica, diagndstico, prognostico, y tratamiento; la sola que pnode esplicarnos los hechos que hemos observado en Lima, y los](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b21945226_0059.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)


