Nuevos estudios para determinar las causas, la naturaleza, y el tratamiento de la fiebre amarilla / por Juan Copello.
- Date:
- 1870
Licence: Public Domain Mark
Credit: Nuevos estudios para determinar las causas, la naturaleza, y el tratamiento de la fiebre amarilla / por Juan Copello. Source: Wellcome Collection.
Provider: This material has been provided by the Royal College of Physicians of Edinburgh. The original may be consulted at the Royal College of Physicians of Edinburgh.
86/522 page 74
No text description is available for this image
No text description is available for this image
No text description is available for this image![§ 14.—[4. car«a.]—L'A PAiiTE VATOdEmcA—Usta Jiebre vie- nede una aausa septicor^ Y lareaccion subictiva y mul- ti-forme d e8te prineipio inafine, espliea sus diferencim cli- 7iicas y terapduticas—La enfermedad es multi-forme en m cardcter patoUgico como en suforma semeidtica. Cuando yo pienso que al principio de este siglo dominan- do en patologia las ideas de Broussais y de Tommasini so- bre la naturaleza iiojistica de las fiebres continuas, tambien 86 consideraba la fiebre amarilla 6 una gastro-enteritis 6 gas- tro-epati<is, 6 un grado maximum de la fiebre biliosa con- siderada d su vez como una epatitis difusa, que por muchos se ponia en duda su cardcter contagioso, y se derivaba de causas comunes irritantes el sistdma gastro-epdtico; y que tambien d estas ideas patogdnicas y tedricas se conformaba el mdtodo de curarla; cuando veo que mediante la observa- cion clmica estas ideas patog^nicas se ban abandonado, yhoy se considera por patologos eminentes (y pongo 4 Copland en primera linea) constituida por envenenamiento tdxico de la sangre, y al mismo tiempo se confiesa su cardcter conta- gioso, yo aplaudo d ese progreso de la ciencia, y reconozco la influencia de la teoria a desfigurar la nosografia, y la in- fluencia de la observacion d rectificar la teoria. De esto comprende U. que yo tambien consiento, y abundo en su idea patog^nica del mal, es decir, que consiste en un enve- nenamiento tdxico de la sangre; pero con la reserva que de- riva de la diferencia etioldgica del mal y acaso de los di- ferentes principios que U. y yo tenemos en Patologia. En efecto, U. considera la causa del mal, los midsmas atmos- f^ricos 6 insectos microscdpicos que entran y descomponen quimicamente la sangre, que no se reproducen en el aire que lo rodea: luego U. supone que el proceso morboso que provocan no es un fermento sino una mora perturbacion quimica, en que la vida ea pasiva; y aunque U. hable de ciertos efectos del midsma 6 del envenenamiento, mas en- tiende de los efectos consecutivos que de los inmediatos 6 inherentes d la presencia del principio morboso. En una palabra, parece U. aludir a un envenenamiento tdxico de la sangre parecido al que constituye las fiebres perniciosas. Yo sin disputar si la materia del contdgio es un insecto 6 una materia orgdnica, sutil 4. invisible, afirmo que es la causa](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b21945226_0086.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)