Discurso sobre la causa de las enfermedades epidémicas y el modo de precaverlas / Juan Manuel Vargas.
- Vargas, Juan Manuel, 1788-1850
- Date:
- 1832
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Credit: Discurso sobre la causa de las enfermedades epidémicas y el modo de precaverlas / Juan Manuel Vargas. Source: Wellcome Collection.
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![[10] corto espacio de tres dias. Igual suerte turo el virtuo- so y nunca bien ponderado en sus obras piadosas D. Manuel de la Fuente, pues frecuentando las enferme- rías, unas veces para servir á los enfermos, y otras pa- ra socorrerlos, lo asalto la misma numero enfermedad que en solo siete dias terminó su necesaria existencia. La misma suerte tuvieron don Bruno de la Llosa, y don Bernardo Bustamante que por razón de su emple6 de rejidores ó! Alcaldes, tuvieron que hacer frecuen- tet visitas A dicho Hospital, pero estos dos últimos tu- vieron la felicidad de que el arte pudiese socorrerlos, y que la medicina se hiciese superior á la gravedad del roa?; y por ultimo seria cansar demasiado si trajese á con- sideración las innumerables victimas cuyas desgracias y muertes he presenciado, sin que por esto se me pue- da argüir ¿ por que todos los demás Médicos y yo, y asistentes hospitalarios, no tenemos igual suerte? Con- testaré que todos la hemos padecido en el primer año de nuestra asistencia, pero que después por una ley de habito se acostumbran nuestros pulmones á respirar estos gazes sin daño, pues la costumbre endurece para resistir á las cualidades viciosas del ayre, y es tal su poder que algunas veces se hace necesario á algunos el uso de un ayre impuro, que en qualquiera otra cir- cunstancia bastaría para hacer enfermar al hombre mas sano. Sjantorio refiere que un hombre que había vi- vido veipte años en un calaboso á donde sus crímenes Jo habían conducido, y donde el ayre estaba suma- mente infestado, vivió todo este tiempo con salud; y lo mismo fué salir de alli, que atacarle una calentura ma- ligna y aunque se la curaron vivió en lo succesivo con una. salud muy quebrantada, hasta que habiendo come- tido un nuevo delito, lo volvieron á encerrar en et nis- mo calaboso, y se restableció perfectamente. De este mp|u puede habituarse nuestro cuerpo á todas las impre- slo íes ba^' ha erse capas de no obedecer i su ac- ción deletérea. Con que si todo este mi pequeño trabajo seré-](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b21161288_0010.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)