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Credit: Los progresos de la clínica : revista mensual. Source: Wellcome Collection.
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![tracción centrípeta de las i>artes l)laiidas, y dando en definitiva como resultado una disminución de la capacidad absoluta ó integral de la totalidad del beinitó- rax. Disminución dinámica, por pérdida de rendimiento respiratorio costo-dia- t'ragmático. ¿Queremos demostración más objetiva? Pongamos al enfermo frente á la pan talla radioscópica. Aparte de las zoiiias de opacidad diferente, en relación con las modificaciones de densidad del parénquima pulmonar, observaremos lo que sigue : descenso v apioximación de las costillas, ascenso ó inmovilización del hemi-diafragma co- i-respondiente, atracción de los órganos medias!ínicos y en especial del corazón como órgano el más observable. Queda pues demostrado que existen en el liemi-tórax enfermo modificacio- nes de orden mecánico, que acompañan al proceso pulmonar. Réstanos ahora conocer la significación que tienen. Digámoslo de una vez ; las modificaciones mecánicas que el tórax del tubercu- loso cavitario exiierimenta, son las manifestaciones externas ó tangibles del pro- ceso de retracción centrípeta que sufr’e y que constituye el principal elemento de curación espontánea ide que el enfermo disiione. Supongamos un foco de su])uracióñ intra-torácico, un empiema i-ileura] por ejemplo, como caso el más corriente y fácilmente observable. Una vez evacuado al exterior y constituida una cavidad supurante, la curación puede obtenerse, cuando está perdida la expansión pulmonar, por dos mecanismos : uno natural, el aplastamiento espontáneo de dicha cavidad ; artificial el otro, una toracoplástica. Se trata de un individuo de corta edad, pongamos por caso ; se puede contar en él con una deformidad torácica suficiente, en atención á lo elevado del índice de elasticidad de su armazón óseo ; pues no cabe duda, la curación espontánea podrá obtenerse merced á una retracción centrípeta de todos los tejidos desplaza- bles hacia el foco. ITemos sido testigos varias veces de este natural artificio. Re- cordamos el caso de un niño que ingresó en nuestro servicio con un empiema ne- cesitatis y un estado general pésimO'; (pusimos esperar antes de practicarle una resección costal (pie parecía inevitable, y sin otro tratamiento que el de aseiitizar con tintura de yodo la fístula cutánea y de protegerla con un vendaje aséptico, pudimo.? asistir día por día, etapa por etapa, á este esfuerzo espontáneo hacia la curación, caracterizado por una retracción torácica creciente, hecha posible gra- cias á la progresiva deformación del esqueleto. Era una lección que estábamos re- cibiendo nosotros y nuestros alumnos sobre la manera de tratar una cavidad in- tratorácica supurada. ¿Cuántas y cuántas veces no habrán ])asado ante los ojos de los clínicos fenómenos parecidos en las supuraciones ])uhnonares? ó no obs- tante, hemos permanecido ciegos ]ior mucho tienqio á estas enseñanzas objeti- vas. Por esto decíamos al comenzar el presente artículo, que no solo' no es rai'o (pie intervenga hoy la Cirugía en ciertos casos de tuberculosis jiiilmonai cavita- ria, sino que lo verdaderamente extraordinario es (pie no haya intervenido antes. Prosigamos. Demos por supuesto que las mismas lesiones, los mismos fenóme- nos que hemos visto presentarse en el caso’ anterior, ocurren en un sujeto adulto, sin tendencia alguna á la expansión pulmonar. Ea experiencia nos enseña que en tales circunstancias la fístula pleural permanecerá indefinidamente^ hasta la miiei- te del enfermo, si no intervenimos. La retracción torácica es aquí insuficiente, á consecuencia de la rigidez del armazón óseo, y por lo tanto la intervencmn cu- rativa no ha de consistir en otra cosa, dadO' cpie la decorticación ó método de De- lorme no fuese aplicable, que en destruir esta rigidez, para conseguir con este medio artificial la continuación del proceso de que se vale la naturaleza para Ahora bien ; el que una supuración torácica radique a unos centímetros mas o menos de profundidad, no varía los términos del problema, y por lo tanto un](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b22474572_0008.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)


