El régimen del solitario / por Avempace ; edición y traducciíon de Don Miguel Asín Palacios.
- Avempace
- Date:
- [1946]
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Credit: El régimen del solitario / por Avempace ; edición y traducciíon de Don Miguel Asín Palacios. Source: Wellcome Collection.
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No text description is available for this image![no apetece tal agua en concreto, sino cualquier bebida refrescante, conveniente a su naturaleza. Artículo [13.^].—I. Las formas esipirituales singulares que pro¬ ceden de la reflexión discursiva son privativas del hombre sin que puedan poseerlas los animales, como las de las otras dos clases pri¬ meras, y pueden ser tanto verdaderas como falsas; éstas, aunque son las más frecuentes en ciertas personas, v. gr., en las que conciben proyectos absurdos, como el de conversar con los muertos, son inno¬ cuas para el sujeto que, conociendo su falsedad, sabe eludir el error o el engaño que sugieren.—2. Las que proceden del entendimiento agente no son singulares, del modo que lo son las que proceden de los sentidos externos o de la naturaleza; pero tampoco son univer¬ sales como los inteligibles abstraídos de la materia singular y con¬ creta, sino que ocupan un grado intermedio entre éstos y aquéllas, pues, aunque representan cosas singulares, proceden de una poten¬ cia, el instinto, que por su naturaleza tiene l'a universalidad y es un término medio entre los seres materiales y los seres inte¬ lectuales. Las utilidades prinicipalesi que reportan estas formas, así al animal perfecto como al hombre y hasta a lais plantas en cierto modo son la conservación de la salud y de la vida, y co¬ mo se observa en las abejas y hormigas, la habilidad fabril, inven¬ tiva e industriosa, que se debe a estas formas espirituales intermedias, capaces de inventar algo que sólo existía en potencia.—3. Infiérese de todo esto que el número, calidad y perfección de los actos y movi¬ mientos del animal y del hombre dependerá de la mayor o menor espiritualidad de las formas que los inspiren y provoquen. Así, las formas espirituales singulares que proceden de los sentidos externos, transformadas en fantasmas, no producen más que el movimiento local, mientras que los restantes movimientos proceden de las formas inter¬ medias cuya causa es la naturaleza. Con sólo las primeras, el hom¬ bre y el animal es tímido, apático e irresoluto; con las segundas, en cambio, am.bos a dos resultan astutos, diestros y ágiles para moverse. T>a movilidad de los ojos y la viveza de la mirada son por eso cua¬ lidades sintomáticas del hombre inteligente, diestro y astuto, mien¬ tras que la fijeza y poco brillo de los ojos lo son del necio, apático y tímido. Importancia de estos síntomas para la inducción fisiognó- mica, basada en la rapidez y movilidad mayor o menor de las mira¬ das y en la duración de los intervalos de reposo que las separan. Artículo [14.^1.—I. Las formas espirituales singulares, que pro¬ ceden de los sentidos externos, y aun las intermedias, si no dependen de la voluntad no deben buscarse como verdaderos fines sino como meros medios para el fin propiamente dicho. Tales son, v. gr., la](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b31361262_0033.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)