El vapor : periódico político, literario y mercantil de Cataluña / publicado bajo los auspicios de S.E. el Capitán General. No. 149., Mártes 28 oct. de 1834.
- Date:
- 1834
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Credit: El vapor : periódico político, literario y mercantil de Cataluña / publicado bajo los auspicios de S.E. el Capitán General. No. 149., Mártes 28 oct. de 1834. Source: Wellcome Collection.
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![Xúiiiero 140. Martes E»it pfriúdico Mh- Im DOMnonS. HARTM Jl kVES.t VIERNKS pnr la {banana. Ij flcdae- euv¡4t llalla nlablrddi cu la uiinna ofidni.drlpB' rioJim. a JonJrdcbtránairigirsclisvarlai,rvcU- ■^icioce» arliruloí, unüriainuTi^nlilcii, cjcmiilarn ¿r las obras que »e anuncien j dcnias advertencta! que w joi^ueo uportuDal ' vunlajoaos par» cJ m- Irttí^Dit iibjelo quf sc iiropom n los K-üIitc» : •<!- ticrtrae qnc nu se rcríbira niucuna cirla i pliego qne oo tto^ Tranqneado. Se siiicrlbcen Barrelf- •■,fD la librería de Brrgnoi i rpippañÍB, csUe Je Eíci.dtllen. Diira. iS , a rnn.n de <a realM i\ nía, I rn 1'^ (jrovinrias rn Im ¡miiloa indica- Jn» i-m r.-atM Ir.ibialrc. f.ano dr iiorlM; Tanlo Immrborei »iurri]ilorei, cuffli' la» pcmoai que reciben j-.niíej Va(ruii..-«e terTirao a»isar a la itedaceiUD rijalqiiier» lalla d atrasu qii* nult- eu en el aer*icÍo de los reparl'dartav ÍJrrrin I r. un. 2j(Í octiliti e (le I8a4 Puntiii de iu siinuri|>ciari. M.idriil , eii la lilin' na du UaiiJia. Alii .itit,'. r.arrilrlí. nnd,.,>.., Vludi Carrillo, Bilbu. . G.irn.i. Iliirf;ii3 . VilIJiiuevq. I j- ' dii, Horlal t riFUi|i.iriia. CerVera , Casaoovfia. í.ut- Jiili] , II.T^rd. l,<ir'i¡\¡i, Gatvoto, C.t^roiiu , (lliia. (iriimil.i , Snní. .(¡icci , Zcrcicdfi. LcfiL , Feruiiii, ik-i. Lcridi . L(irrMiiiri,i.s, BdW. l.ii-ro'. 'f'ujol. MálA-' f;a, Uarlilici J A|;uilar. Ml'irría, rtiTimliutii. Oviaiin. L^nsona. l'alm» , (l>inii]i. I*uiii|iliini, Erutiiin. i'l.i- icnciii, l'is. Piicrtci ilf S.into ,\1,iri,i , ^uñr:i, Pii-'i', \Hgclcm. Sal ,iii<.<. Il.'t.'s. S.ir,Mnd.T , ni. ro Saiitia-,'!!, Pf T lliiiiiLT-i. S, viU.T . l ,irii, S.ino . I'. - rti niujn. T.irra;;(iiiii , Vi fl.i-iit'r, Tiil.'dn . II.t- ■a[id.!Z fteraril. V!,ll,n!rdid ira^-ftífl, Vs;;iii- I I lliirjonii, flíll'^l PERIODICO POLITICO, LITERARIOS t MKli€AI>fT||, OIÍ CA FALUNA, E(;ONO,MIA PITRUCA. MVTICDLD SBGDXÓOi Tieíie. V. Tazón, señor articulistaj -jjijeja ¡medid* cié re- gistrar y allanar las casas y almacenes fue tomadaj por el Gobierno á instancia del comercio y fábricas del Principado, de su Capitán general, de su Intendente, y aun del reveren- do Obispo; porque si aquellos defendían »U3 intereses, estos defienden los del pueblo y con ellos el orden públiro y el trono de Isabel II, y ya se lo dice á V. el Sr. Gutiérrez. ¿Qué puede enerar el Gobierno de unos proletarios á quie- ■Hes priva de sn trabajo y de su existeñcia a nombre de la li- 'bertud? y qué libertad es esta que convierte la patria, en un '^sio cementerio?-Amigo niio, no son frases ni son voces vacias de sentido las que nos han de traer la felirid.id : lo 'qíle necesiíamos es juicio, circunspección, sobre todo para lo que se llaman reformas, que después de calificadas de né- cesarias, deben seríenlas, graduales, muy pausadas, y que no sean tapaces de ofender al inocepte con vanos preteslos. y ¿no puede una provincia qiie ve abandonadas ^üs fron- teras pedir que se cubran ? ¿Ni puede tampoco pedir que tres -iábricas situadas en las, mismas fronteras que babian iqtro- ducido en poco tiempo cien mil y tantas pie2as dft-géneros de algodón, cuando apenas pudieron manufacturar mil, se internen v se visiten, y se les sujete á aquellas reglas que puedan ser la salvaguardia del trabajo; y que inundado el pais de estos géneros de contrabando, se recriiihzcaii las cu- sas tie los que viven de este tráfico vergonzoso ? señor: no son media docena de fábricas de Barcelona las que ban solicitado esta ingratísima medida: si;íd todas . ellasj menos tres; porque tan enemigo es el fabricante bon- . rado del que,toma este nombre sin merecerlt), copio lo es el comercianlie de buena fe del vecinp qtie vive del cnptraban- • doj y pitra esta medidaj que no esimas que una consequencia df la ley, no necesita el niinislrot bajo un .gobiernOiTepre seittativo, del consentimiento de nadie; encargado como lo está íle la ejecución de las leyes, son suyas esclusivamente las medidas represivas. ¿ V no está bien indicada la ley y la justicia de ella ? Eío sé deje V. arrastrar de vanas teoríá-S y de esoí prin- ¿ jcjpios generales y puramente abstractos, sean los qtife quie- „lpaa,lo3,íjue los anuncien : tenemos muchos liombrcj'sabios -.«n graadíi» tist^ies, que tienen principios du todo, pA-o que no iositieneft sólidos de ninguna cosa^ y estos pueden ser ' TOov peligrosos por su reputación , por su ¡nfiuenpia,,y acíjso -por los favores que pudieran dispensar. Consulte V.» mas bien que al nombre, á la esperiencia; y decídase, nias bien '^qüe por palabras y frases sonoras, por hechos y ponideas. ' 'Ya es una táctica muy conocida, muy desconceptuada é impotente la de escudarse con los nombres de tihriiad, de propiedad y de derechos ^ de trabas^ da entnrpccinlléntox y formalidadesj porque es el hombre el que las ha hecho ne- cesarias; y ¡ditsgraciados de nosotros si las olvidásemos! Aun . ellafi no bastan para asegMrar las rentas del Estado y prote- -i-gCT niiestru industria. El grande objeto de la pi:;opi(^ad so- n-TÍal es el bien comuna y cuando la pariiculaf luclia pn ella, deja de ser olijeto digno de lu solicitud del Gobiern'V •Quisiera contar Á V. con este motivo un cuento q e, * 'gne no tenga otra utilidad que la de un episodio 'despreclable.'ResrablecIdo S: M. en la fíUnitud áe • B' dere- chos en el año dé'V|l'43;'pregiintó'iin reverendo Obispó que habia emigfadb'á iiíi amigo qi»e de fue'á cumplimen ar, :y cuyas ideas políticas iih eVliti cOiifoT'nie.s 'con las suyjs: Y ¿doadt. está , amigo mió, la soberanía ? le p'riígtjiitó el pre- lado?—Esté donde quiera, poco nos interesa ahora: ymven- go á felicitar á V.—Lo agradezco mucbo; pero ¿en donde está la soberarlía? — Pues que V. me obliga !i respnmlerle, lo haré en breves palabras. La espiritual está en-V.j pues que acaba de enviar á ejércicios á ún eclesiástico sin haberlo querido oir; la temporal está en la sinagoga'(llamaba así á la plaza piiblica donde estaban'reunidos todos los oficios de escribanos), porque estos tienen'el poder que le dio al Papa \in teólogo de gran nombradla'd /ííc^/'e :<7í^?-r(l/¿0i«í¿'ni//^|,■l fí mntnre ciuidrnln mtiiudis. ■ l ' '■ - ' ' n ' ,' m ! ¿Me entiende V., amigo mió? Cuando' V, quisiere.id^íeri- der la libertad y la prn¡Í!édad\, córtsúltélo ¿oh osos hquíbrés ómnipotentes que la quit'ren para hacer su gustó y conmo ver los cimientos dt un estado jin quincíe-dias; pero noiá una provincia que pide protección para si misma y.para todas las productoras, y medidas'fuertes qué>defienda^ la propiedad y repriman la licehoia'.i' ■ ui] i.il .,■ ir,i(¡ í 1-:. ,1 i ■ , No en vano le dijo d Vi ú (ipm-.ÁB Cutnliiñii^-ciíandoileí retó noblemente y V, Uceptó el desafio, para: salir después con cu:itro pobres colunaS llenas de absurdos, que el interés del Principado era el interés d -l Ue¡iin;¡qtve. mmo provincia de la Monarquía deberia desear que el comercio fuese Jibre; pero que como provincia espiiflola debia descar e! régimen restrictivo. Esto que habia dicho un diputado no. lo ha en- tendido V., y el pensamiento és muy claroj la idea-muy.isu- bliine. Cotno provincia de la Monarquía debe desear la ri- queza y prosppjidad de cstH; y no hay riqueza donde no hay trabajó, ni hay trabajo donde el gobierno cortn-, ó con sus malas doctriiías ó con sus erróneas medidasj las manos la- boriosas. Como una pi'ovíticia aislada llamada Cataluña, debe desear él' comei*oio libre, ¡iorque se abasteceria sin de- rechos, sin gabelas ,'Síirtiélidofie de los meneados mas econó- micos; pero Cataluña sacrifica estos bienes j! inlnés de sus provincias hermanas: ¿y todavía la calificii V, y otros visio- narios de egoísta j níftnopolista y destructora? '. ' i ,' Esiyana V.'i<qiie' luí cosfas nó se considereíl comojifrbn- teras. Cuaiido' la Real orden , que V, califica como de bür- bara y atentadora de los derechos del ciínladaiio ; manda in- ternar las fábricas establecidas en las fronteras, manda tam- bién lo mismo con respecto á las que-hubiese en las costas; y no tiene net'esidiid de decirlo ya que el bfenditp resguardo nos debe inspirar tan poca confianzaL ir- vA i , La Junta de Comercio de Cataluña no necesita- delitíOnsejo de V. para cuidar - de que se verifique el ciimplimientOide la Real orden que ella misma y su Comisión han provocado. Las tres fábricas, llamadas equivocadamente con este nom- bre, que situadas en las fronteras 'hqcian la guerra á la in- dustria catalana, retrogradarán las seis leguas; y con esta disposición y las que aconseje un icio activo y¡ discreto, de- jarán de existir, porque no existían como fábricas,! sino cotno cuevas de ladrones. Estraña V., señor arciculistaj *qiie la Realórden J'clare no existentes los géneros de algodón procedeotes; de otros permisos que el concedido'á Moreno é hijos.» Est teiicia es la le^td.'A'pesar de Irts-tisfncraosi del! Gol»Í 1 dé 4os inuchoH^ktt«!ÍIoWncMídidnri|nl.^d[íieRdioipn^w-lu (tyi^j- ii^ujiie tod.i.'^, procí- tíiiiieias dejos permisos del, Gu;i(l,ili|in\ir , (hmiic?,, DnlIfuSjj otros V sien\pre,bíbÍ;i,existencias; y pci snaditio el (lohicnjO de que no reconociéndolas no se espondria ;i vulnerar el fi:_^- grado deveclío ,de propiedad {po^quif también se lespi'aba este en el .Gobieríio ¡di.'^olulo), decia que ya iio había exis- tencias, esto es^ que la ley no las i tM onoc ia, y que ni [>im - niitia el consumo ni la circulación ; pin o n-spetaiido al mis- mo tiempo el derecho de piopiedíul (que algo también sé .respetaba eji el Gobierno absoluto), eximiíj) de esta disposi-; cjon^general las de García é hijos, v ¡Moreno é hijos, del'cy- .inercio de esta Corte, dando ;i acjucllns un plazo mas corto que á estos para salir de ellas;, jjonpie ;i ,diesen ,de.conipras ln^c|ms,,á Dol.tTiis, las A<- ^In «lyy 'ciiiintiosijs y..de, (ceba miiy cccii-iuc; ^radii;ji 01.. 'y co;i conoqiinie!ltt^.í]fil) (;()Vispnia,Br.pi>:il>le se l< <i lij'' in de- \ terminado pl;^zp^^ .-v-n h o-,;- mif- f . Veu V. aquí, señor inio,cnM|f) i''*;/'. rulmiTos quu pertenecen al ú^la x saben ¡respctai- los dci iTlms di-l ciu- dadano del siglo xix y del año de rSi-'i, y sin hac r lanhi es- ..trépito tonio iiuele hacerse con esos pomposos iinndHi-s de . libertad^,seguridad é. i/wio¡nb/IÍdad, y. todos los que acaban ■,teU;Aí¿y que puede; V,'buscarlos en el D/Vcw/'í/vV) , , aunque , mo t<^(ít,»s ;sean de su gusto, Y vea, V. aquí también á lo que stí espone el que liahla ile lo tpie no entirnde. , Asi es que una co^a pvi^-de ilfjar ilc exi-íur legalmente sjn llegar ,á lps escesos que le sngii-iú á Napolv'pn su pasión fije - nética. contra I¡1 Inglaterra. Eácil rosa,hubiera siclq y st^ria quemar, (ps, géppros de comiso íj pero ¿cómo quiere \. que ,iníiÍEenio& ésap, Joí^m-as, pomo, V,. las,llama,; de Napoleón?^Y , si no, debemos, quemai^ios, ¿ qué,quiere Y- que hicieran los rn(in<ros de Rc(ilHarir¡t(la,,¿re\)oniir\'>s? ,1 \ á dniide, Cort q,uc valor, cpiien p^gii á los aprelieiis jres y rsliuiula su /.eloP ,1 Venderlos en las ^ilnanas para generalií.u el coiitrabantloj qnf? s,tí,q!4f;(|,e Ip, fp^joi'ienírc níúsi(;os, y-daiiy-antcs, con jiei - juicio delps fui^n^s apreheiisore.'^ ? V. deL|e saber todo esio, porque si no jne.piigario no le habrá faltailo escuela, s¡ no para, ejecul;\V|) paca ii pccndcj'. Y vea y, aqui la i-a/,(in que es,^ , plica el, porqué se autoi i/.ó á la Cui|i|iañ¡a de rilípi.uas pfp'a recibir y vRiider estos géneros. V. espera, y yo creo con ,i:a7,on,,;q,ue.sald^'[i alguna otra ileal órden aclaialoria so- bre esta materiáj yo también,la af^iianln coimi nhas iiiii- ; cl^a^:j¡ay,, ^f^igo^.priip J qq|;,l[is.,Copas no so aneglau a t'uei/a de Reales <^rdei)e,s;' pero pocas y buenas, nceesaria's todas, oportunas y salud)iblesj y para ej.to que so nuiditen y ru- mien iiuij ,bi(',q. , li ' ■ l- l, ./ -.Concluve V. con su filípica, con el lugar común líejpie ..iiel ,coiili'alíaii,',\p; se hará siempre. Pues señor: fuerat tpdo , código,,Cfinjinalj. fuiírf'i c^dalsqs,; ancha vida , precícisa li- bertad ; porque ello es, qué aunqiie V. ahorque, ha de haber ; ladron^fs , ,!^5Csino?,|y criminales de toda especie. I'ucfi para que |i a ya menos, para enfrenar, al litiíuhri-, ¡lara qni- la ho- ciedad n<' se'tí-a,sforme en un desiertt), y lodos nosotros en .salvajcfi, pnl;\emos.en ese est.aihi de u it;ir;(lr/,a paia eso son las leyes, y son las penas. Rui-go a \ . i[in -.nbie e'.te punió, .queiSp,toca,COI} muf-'ha maestría, lea y nifiliie bien la inenio- ria.del ,$r,^ü.utiecfez. . , Con esto/^(yp,contestado el artículo de \'. y el de Ililítao ; 1tlti, g^iíenibre dt^ iSiVi, piililicad|f ,i'',' <^''' (''''rciti I jiíimero ,'5^í,^ ^iftnj escriíji, con mucha mas iiioderacíoii y jui- fjfiÍnj-^'4i'%irví(>ííí'Wí-<^lSera<íi¡s,.mny,p .1 l.Ks |lr^V.,](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b22274157_0003.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)