Copy 1, Volume 1
Anales históricos de la medicina en general, y biográfico-bibliográficos de la Española en particular / Por don Anastasio Chinchilla.
- Anastasio Chinchilla
- Date:
- 1841-1846
Licence: Public Domain Mark
Credit: Anales históricos de la medicina en general, y biográfico-bibliográficos de la Española en particular / Por don Anastasio Chinchilla. Source: Wellcome Collection.
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![templo á Escula]>io con motivo de la Í^este que en dicha capital se desarro- ló. Aurelio Victor nos dice: «los ro- manos enviaron á Epidaiiro por con- sejo del oráculo, diez diputados, para hacer venir al dios Esculapio á Roma. Llegados á Epidauro j estando miran- do con asombro la gran estatua del dios, notaron que salió una serpiente, que imprimió en ellos una sensación mas de respeto que de temor: salió del templo j pasando por medio de la po- blación se metió en el barco que babia conducido á los diputados. Visto esto se marcharon á Antio y habiéndose de- tenido algún tiempo á causa de un temporal, la serpiente los abandonó para refugiarse á un templo de Es» culapio, próximo de alli-, pero calmado el temporal volvió al barco, y conti- nuaron su via^e remontando el Tiber, O basta que habiendo llegado á una de sus islas, saltó en tierra y se enroscó: los diputados fabricaron en este sitio el templo, y la peste cesó desde el momento. PRIMEROS ENSAYOS DE LA MEDICINA TEORICA. Hacia ya mucho tiempo que la medi- cina unida con la religión era practi- cada esclusivamente por los sacerdo- tes, y era preciso llegase un dia en el que fuese arrebatada de sus manos, para ser obgeto de las investigaciones de los sabios. Preparado ya el espíritu de los filósofos con las ideas luminosas de los poetas, que aunque en medio de ficciones, dirigieron sus talentos á di- ferentes ramos del saber humano, no tardaron en hacer la medicina obgeto de sus meditaciones. Hasta entonces los médicos sucesiva- mente poetas, héroes y sacerdotes , no habian egercido mas que una medicina groseramente empírica por una parte, y llena de misterios y de superstición por otra. La ignoracia y estupidez de los pueblos les babia dispensado de ob- servar las enfermedades y sns signos, esperimentar la fuerza de los remedios y notar sus efectos para poderlos apli- car con utilidad. La medicina carecía de una forma racional-, el mismo pue- blo y aun las personas mas distingui- das no habian podido prevenirse con- tra un sistema de supersticiones y os- curantismo. Fin tal estado se hallaba la medici- na, cuando hombres dotados de una razón mas libre y noble, comenzaron á dirigir su curiosidad, si se quiere, al estudio de las artes y ciencias , apenas nacientes. Empezaron dedicándose á las mas precisas, á las necesidades de la vida: la moral pública y privada fueron de este número-, establecieron sus leyes, y emplearon todo el ascen- diente de su elocuencia para hacer sen- tir á los pueblos las ventajas de una su- misión razonada. La física general, la astronomía , la geometría formaron también el obgeto de sus observaciones, y á puro meditar no dejaron de conocer que el método contribuía mucho á la mayor compro- bación de ciertos principios. En cuanto á la ciencia de curar de- bería suceder lo mismo: acostumbra- dos ya á reflexionar; amaestrados algún tanto en el método de observar; con- vencidos de la necesidad del estudio de las relaciones ó de la comparación para encadenar unos hechos con otros , no pudieron menos de reunir un sinnú- mero de observaciones aisladas, y de clasificarlas bajo una forma analógica. Los filósofos hicieron una revolución en la ciencia de curar , absolutamente indispensable ; porque era tiempo ya de que desaparecieran el oscurantismo](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b2933858x_0001_0042.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)